El final de una relación laboral no
debería convertirse en un campo de batalla. Sin embargo, cuando el empleador no
paga oportunamente los salarios o prestaciones sociales, la ley impone una
sanción severa conocida como sanción
moratoria, consagrada en el artículo 65 del Código Sustantivo del
Trabajo (CST). Pero ¿aplica siempre? ¿basta con el simple retraso para que
surja esta obligación? En este artículo te explico, de forma sencilla, cómo
funciona esta figura, qué dice la Corte Suprema y qué medidas prácticas pueden
evitar costosos conflictos laborales.
⚖️ 1. ¿QUÉ
ES LA SANCIÓN MORATORIA Y CUÁNDO SE APLICA?
El artículo 65 del CST
establece que, si el empleador no paga lo debido al finalizar el contrato, debe
reconocer una indemnización equivalente a un día de salario por cada día de
mora, hasta por 24 meses. Si después de ese plazo persiste el
incumplimiento y el trabajador ya demandó, se convierten en intereses
moratorios a la tasa más alta fijada por la Superintendencia Financiera.
Esta sanción tiene un
propósito claro: proteger al trabajador frente a demoras injustificadas
en el pago de sus acreencias laborales, y evitar que el empleador utilice su
posición de poder para dilatar lo que debe.
Sin embargo, la
jurisprudencia ha sido clara en afirmar que no se trata de una sanción
automática. El juez debe analizar si la mora se debió a una actuación de
mala fe, negligente o renuente del empleador, o si existían razones
legítimas que justificaban el retraso.
🧩 2. LO QUE
DICE LA CORTE SUPREMA: EL EXAMEN DE BUENA FE
En la sentencia SL8216
de 2016, la Sala de Casación Laboral precisó que el juez debe
realizar un examen riguroso del comportamiento del empleador, evaluando
todas las circunstancias que rodearon la relación de trabajo y el pago de las
acreencias.
Posteriormente,
en la sentencia SL1293 de 2020,
la misma Sala reiteró que no existen
reglas fijas para determinar la buena o mala fe. Cada caso requiere un
análisis casuístico e integral,
teniendo en cuenta la evidencia y las particularidades del proceso.
El
empleador no será sancionado si demuestra que actuó con diligencia, que existió
una controversia razonable sobre los valores adeudados o que el retraso
obedeció a causas justificadas.
💬 3. LA SANCIÓN MORATORIA COMO ESPEJO DE LA CULTURA EMPRESARIAL
En
la práctica, muchos empleadores desconocen la importancia de cerrar una
relación laboral con orden y transparencia. El incumplimiento en los pagos no
solo es una falta jurídica: refleja una cultura
empresarial deficiente, donde se ignora el impacto humano y económico
que sufre el trabajador cuando no recibe su liquidación a tiempo.
Desde
una perspectiva de derechos humanos y
política pública, el Estado debería reforzar la inspección laboral,
promover mecanismos preventivos de conciliación y exigir planes de cumplimiento inmediato para
empleadores morosos. Más allá del castigo, lo que se busca es fomentar la buena fe y la responsabilidad social
empresarial.
💡 4. RECOMENDACIONES PRÁCTICAS
Para trabajadores:
· Solicita
tu liquidación por escrito y guarda copia de todo.
· Si
no recibes pago oportuno, envía una reclamación
formal antes de demandar.
· Conserva
pruebas del incumplimiento (mensajes, correos, comprobantes).
Para empleadores:
· Realiza
la liquidación dentro de los 15 días
siguientes a la terminación del contrato.
· Documenta
las razones de cualquier retraso (por ejemplo, dudas contables o revisión
judicial).
· Busca
asesoría jurídica antes de firmar acuerdos o finiquitos.
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En Academia Laboral, ofrecemos asesoría jurídica personalizada para
empleadores y trabajadores que enfrentan conflictos por liquidaciones o
sanciones moratorias. Nuestra misión es promover relaciones laborales justas, transparentes y sostenibles.
🧭 CONCLUSIÓN
La
sanción moratoria no es un castigo automático: es una advertencia a la falta de buena fe en el cumplimiento de
las obligaciones laborales. Tanto empleadores como trabajadores deben
conocerla, entenderla y actuar preventivamente. En un país donde el trabajo
digno es aún una meta pendiente, la puntualidad en los pagos no debería ser un
privilegio, sino una regla de respeto mutuo.
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